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domingo, 26 de noviembre de 2017

FAIR SATURDAY CON LAZTANA Y LOS BRIBONES BLUES BAND EN BILBAO

Y en Bilbao, para el Fair Saturday con Laztana Asociación para el Desarrollo y Estimulación Infantil, los Bribones Blues Band y el fantástico concierto que nos regalaron:













LAZTANA EN BERMEO EN CELEBRACIÓN DEL FAIR SATURDAY

Ayer celebramos el Fair Saturday en Bermeo. Desde Laztana Asociación para el Desarrollo y Estimulación Infantil quisiéramos agradecer a los grupos de baile y de manualidades que colaboraron con nosotros. Fue todo un placer ver bailar a Txo Sevilla y a Alkartasuna Euskal Dantza. Y un disfrute para los niños las actividades de MB2000.
Dejamos unas fotografías y vídeos como testimonio:
















viernes, 10 de noviembre de 2017

"AYÚDALE A DESPEGAR. TODO LO QUE TU BEBÉ Y TU HIJO/A NECESITAN PARA UN DESARROLLO SIN LÍMITES."



"AYÚDALE A DESPEGAR. TODO LO QUE TU BEBÉ Y TU HIJO/A NECESITAN PARA UN DESARROLLO SIN LÍMITES."

Este libro, de los autores Iñaki Pastor Pons y Jara Acín y Rivera, nos lleva de la mano por el fabuloso recorrido del desarrollo infantil. Explicándonos a cada momento las claves del mismo y cómo podemos actuar para reforzarlo y ayudar al niño a despegar hacia su máximo potencial.

Destaca esta obra por su visión global del niño y por su enfoque innovador en lo referente al desarrollo en sí mismo y en cómo apoyarlo desde la neurociencia, con la participación multidisciplinaria de profesionales expertos en neurodesarrollo.

Ante la gran incidencia de niños con dificultades en su desarrollo que observamos actualmente (problemas de atención, comportamiento, emocionales o de aprendizaje), resalta la importancia en muchos casos de las primeras experiencias vividas como determinantes. “Las primeras experiencias programan nuestro cerebro.”

Nos muestra cómo las experiencias tempranas que vive el niño con su cuerpo están relacionadas con su capacidad futura para prestar atención y aprender en el aula.

Y es que nuestro cerebro cuenta con áreas básicas y primitivas dedicadas a funciones de supervivencia y de control automático del cuerpo. Y sobre éstas, otras más sofisticadas y conscientes dedicadas a las labores cognitivas. Pero todas ellas son necesarias y trabajan simultáneamente para que pueda haber un buen aprendizaje.

Lo importante a tener en cuenta es que “todo en el ser humano se construye sobre bases precedentes”. Esto quiere decir que necesitamos de unas áreas básicas muy bien desarrolladas y maduras para que las superiores puedan también estarlo a su vez.

“Las funciones cognitivas superiores deben apoyarse en el buen funcionamiento del cerebro de abajo, el arcaico, el que controla postura, equilibrio y reflejos. Si este cerebro de abajo no está bien programado, los recursos corticales superiores vendrán a ayudar a estabilizar lo de abajo, perdiendo capacidad para la atención, el cálculo o el lenguaje, provocando una fatiga enorme en el mantenimiento de la doble tarea… El cerebro de arriba es fantástico para lo cognitivo, pero muy impreciso para gestionar los programas más básicos.”

De aquí se desprende uno de los principales conceptos innovadores que nos transmiten los autores: que es necesario tener en cuenta las condiciones en las que están funcionando los sistemas subcorticales (esas áreas más básicas que se hallan bajo nuestro córtex cerebral) en los casos de niños con dificultades de aprendizaje en lugar de centrarnos solamente en el funcionamiento de las áreas cognitivas.

Desde este concepto de “neurodesarrollo”, se comprende que la evolución y el logro de habilidades en el niño (incluidas las habilidades cognitivas), depende del grado de desarrollo y maduración de su sistema nervioso.

Los niños con problemas de atención o aprendizaje suelen mostrar también dificultades en su equilibrio, coordinación, propiocepción (conocimiento y uso eficaz de su cuerpo), percepción sensorial, bajo tono muscular…. Estas manifestaciones hablan de una construcción del sistema nervioso que no fue óptima.

Por este motivo, de poco servirá que pongamos a estos niños a leer más, a practicar la escritura, las matemáticas… o a realizar fichas para entrenar su atención. El tratamiento más eficaz pasa por reorganizar sus bases sensoriales y motoras, contando con profesionales dentro de un marco multidisciplinar.

Esta novedosa propuesta pide huir de las etiquetas y diagnósticos que marcan a nuestros niños para empezar a valorar la maduración de su sistema nervioso. Y dejar de “medir” la inteligencia para convertirla en un potencial que puede observarse y desarrollarse.

Con capítulos dedicados a temas tan interesantes como el tacto, el movimiento, la visión, la audición y el lenguaje, el dolor o el amor y el apego entre otros, “Ayúdale a despegar” ofrece también consejos prácticos para los padres relativos a cada uno de los aspectos tratados.

Este libro es realmente un valioso manual que todos los padres y profesionales que trabajan con niños deberíamos tener a mano. Resulta ameno y de fácil lectura, escrito de una forma directa y clara para que todos podamos comprender los fundamentos del desarrollo de nuestros niños y cómo podemos incidir en ello.

Es la información que estábamos esperando, la que debemos conocer, por nuestros niños, por el futuro.

Rosina Uriarte


jueves, 21 de julio de 2016

Documental "CAMBIANDO LA FORMA DE NACER, TRAS LA EVIDENCIA CIENTÍFICA"



Para el 17º Día Mundial de los Derechos del Nacimiento
20 mayo 2016

“CUIDANDO EL PARTO PARA UN MEJOR NACIMIENTO”

Hablar del parto es un tema delicado porque la mayoría de las mujeres hemos pasado por esta extraordinaria y única experiencia, y cada una la hemos vivido de una manera diferente. Otras pasarán por ella y posiblemente tengan ya una idea formada de cómo les gustaría que fuera. La realidad nos muestra que muy pocas veces tenemos el parto con el que habíamos soñado.

Y esto no debería significar que sea una experiencia negativa, sino simplemente diferente a lo que habíamos imaginado. Sin embargo, muchas mujeres sentimos que “nos hemos perdido” algo importante, algo irrepetible y que ya no volverá jamás. Peor aún es cuando sentimos que ese momento tan especial “nos lo robaron” en contra de nuestra voluntad. Es un dolor con el cual convivimos y que el paso del tiempo logra mitigar, pero no eliminar.

Esta sensación de habernos sido arrebatado lo más vital de un momento tan sagrado viene dada por una confrontación entre lo que nos pide nuestro instinto, nuestro cuerpo, nuestro amor por el bebé… y las decisiones tomadas por terceras personas “desde fuera”. Decisiones que aceptamos convencidas de que son por nuestro bien, otras veces son decisiones de las cuales in siquiera somos conscientes ya que no siempre se cuenta con la mujer en todo el proceso del parto. Pero, ¡un momento! ¡Es la mujer la que pare! Los demás están para acompañarla desde la comprensión y el respeto, y ayudarla cuando sea necesario.

La ciencia está para ayudarnos. Y gracias a los avances científicos, muchos niños sobreviven, muchas madres también. Pero hemos incorporado la ciencia hasta tal grado en nuestra vida, que apenas existen ya procesos realmente naturales, como debería ser el parto.

“Cuando en los años cuarenta los hombres ocuparon el lugar de las mujeres que atendían los partos y éstos dejaron de tener lugar en el hogar para hacerlo en el hospital, no se invitó a la madre naturaleza a estar también.” David Chamberlain, pionero en la creación de la psicología pre y perinatal.

El parto es un proceso dirigido por protocolos que pocas veces obedecen a razones reales y que pocas veces ayudan, más bien complican las cosas.

La elevada intervención en el proceso del parto aumenta las estadísticas de partos largos, dolorosos, con empleo de fórceps, ventosas, cortes, etc… a las que siguen las estadísticas de depresiones postparto y de dificultades en el apego o para disfrutar de una lactancia plena y placentera para la madre y el bebé.

La madre… y el bebé… De todas las decisiones tomadas en un parto, ¿cuántas de ellas se hacen pensando en el bebé? Salvo que exista un peligro para su vida… muy pocas. 

Normalmente, en la preparación para el parto, nos enseñan a pensar “en nosotras”, en cómo viviremos la experiencia, en lo que nos conviene, en lo que puede facilitarnos este trance…

La preparación es para el “parto” y ¿también para el “nacimiento”? ¿Acaso no significan ambos términos lo mismo, o son dos cosas diferentes? En realidad hacen referencia a dos experiencias muy distintas, de dos personas que también lo son, aunque hayan vivido y necesiten seguir viviendo en simbiosis, dependiendo la una de la otra.

Pero en este tándem de dos, hay una parte que es mucho más dependiente de la otra, mucho más vulnerable, que siente más el dolor… una parte a la que no se la ve, no se la oye, que casi obviamos a la hora de decidir si queremos un tipo de parto u otro. Y sin embargo, es lo que más nos importa: el bebé.

Para la madre el parto es una experiencia única, pero puede vivir más partos y más o menos sabe a qué se va a enfrentar cuando llega el momento. Es una persona adulta que puede comprender muchas de las cosas por las que pasa durante esta experiencia, puede elaborar mecanismos que la ayuden a superar lo más duro… Puede recordar o elegir qué olvidar…

Pero el bebé no sabe lo que se encontrará al nacer. Todo lo que conoce, todo su mundo, desaparecerá de repente, todo cambiará y será nuevo para él. No recordará la experiencia del nacimiento. Y precisamente por este motivo, no podrá protegerse de algo de lo cual no es consciente, no podrá buscar explicaciones ni elegir recordar u olvidar. La ciencia nos dice que existe una memoria celular y sabemos que en el cerebro quedan registradas las sensaciones de todo lo vivido, aunque no podamos ponerle palabras ni imágenes para recordarlo.

Esto hace que las experiencias vividas anteriormente a los 3 o 4 años, edad en la que están algo desarrolladas las áreas de la memoria, sean mucho más determinantes que todas las posteriores en la vida.

Hoy también sabemos que el bebé siente mucho, más que nosotros, que no puede inhibir sensaciones o el dolor y que sufre un bombardeo de estímulos que hacen que todo lo viva más intensamente. El nacimiento es una experiencia muy intensa, probablemente la más intensa de todas.

La “plasticidad cerebral” supone que el niño, cuanto más pequeño es, más conexiones y circuitos neuronales es capaz de crear con todas las experiencias que vive. El nacimiento será la experiencia más impactante, un cambio drástico, una ruptura de todo lo conocido hacia un mundo completamente nuevo en el que su único “salvavidas”, lo único que conoce, que le da seguridad y le garantiza su supervivencia, es el cuerpo de su madre.

La neurociencia nos explica cómo el cerebro del niño crea nuevas estructuras para adaptarse al medio, para poder defenderse en el mismo y aprender y desarrollarse.

Así ocurre que al nacer, el cerebro sufre un “boom” de conexiones y creación de estructuras que preparan al bebé para aquello que se encuentra fuera de su madre. Si el bebé encuentra el cálido cuerpo de mamá, “su hogar”, que le brinda seguridad, alimento y confort, su cerebro creará estructuras que le permitirán crecer y desarrollarse plenamente.

Si lo que se encuentra es un nacimiento inesperado para el cual no estaba preparado, el dolor, la soledad, el abandono (alejado del cuerpo de su madre), pruebas y procedimientos médicos sin el contacto, la voz y el olor de su madre o su padre, entonces su cerebro se conectará al modo “supervivencia” y se adaptará al medio hostil que le hará estar en estado de alerta y no le permitirá crecer y desarrollarse, ni aprender como sería de desear.

Esta programación cerebral que se crea en el nacimiento, nos acompañará de alguna forma a lo largo de nuestra vida, junto a todas las demás programaciones que vayamos creando en los primeros momentos de nuestra existencia. Es por esto que dicen que nuestro nacimiento determina nuestro carácter, y según nos demuestra la ciencia, en parte así es.

La buena noticia para quienes hayan tenido niños con un nacimiento complicado, es que existen medios para compensarlo de alguna forma y apoyar el desarrollo para que acabe siendo lo más pleno posible.

El nacimiento es una etapa extremadamente importante dentro de todas las etapas del desarrollo. El desarrollo es como una cadena con diferentes eslabones, todos ellos imprescindibles para que la cadena se mantenga fuerte, todos ellos insustituibles, sucediéndose uno tras el otro. No podemos olvidarnos de un eslabón, y precisamente de uno tan importante como el nacimiento, y pretender que la cadena siga siendo fuerte a la larga.

No es fácil planificar un parto/nacimiento y pretender que salga tal como lo habíamos deseado. Pero con mayor conciencia sobre la importancia de este sagrado momento, con más consideración y con más respeto por el niño, podemos tomar decisiones que le sean beneficiosas en ese momento y posteriormente toda la vida.

Las madres y los profesionales que atienden el parto podemos tomar decisiones previas o durante el mismo, el bebé no.

Desde la Plataforma Pro Los Derechos del Nacimiento se pretende concienciar a toda la sociedad de la importancia que tiene el nacimiento para el niño. Para que podamos, con la información en la mano, tomar decisiones que no solamente nos conciernen a nosotros, sino también a nuestro hijo por nacer.

El lema de esta “Semana Mundial por un Parto y un Nacimiento Respetados” es “Mi cuerpo, mi decisión, mi bebé”.

Pienso que deberíamos invertir los términos del lema, para ser más justos con quien más lo necesita.


Rosina Uriarte

viernes, 8 de julio de 2016

EL SEGUNDO CEREBRO, EL INTESTINO

Publicado por "Autoconocimiento integral"

El segundo cerebro también condiciona nuestra salud. Alojado en los intestinos, podría estar relacionado con enfermedades como el autismo o la osteoporosis. El sistema nervioso entérico o “segundo cerebro” se encuentra situado en nuestros intestinos, y está compuesto por 100 millones de neuronas. La revista Scientific American analiza el curioso funcionamiento de esta red neuronal y se analizan los resultados de las últimas investigaciones que señalan que el segundo cerebro estaría relacionado con diversas enfermedades, como el autismo o la osteoporosis.
Las sensaciones de “nervios en el estómago” o de sentir en las vísceras punzadas de angustia o de cualquier otra emoción son consecuencia de la existencia de lo que los especialistas llaman un “segundo cerebro” en nuestro organismo.
Este segundo cerebro consiste en una red de neuronas, a menudo pasada por alto, que recubre nuestras vísceras. La profundización en el conocimiento de esta masa de tejido neuronal formada por importantes neurotransmisores está revelando que este segundo cerebro hace mucho más que controlar la digestión de alimentos.
Un artículo reciente publicado por la revista Scientific American analiza los conocimientos más recientes sobre esta red neuronal y explica las características del técnicamente conocido como “sistema nervioso entérico”.
Sentir, pero no pensar
El estudio del segundo cerebro ha dado lugar, en las últimas dos décadas, a una rama de investigación conocida como neurogastroenterología. La importancia de conocer a fondo el sistema nervioso entérico radicaría en que éste se encarga de que las funciones digestivas mantengan un funcionamiento coordinado e integrado.
Pero no sólo eso, afirman los expertos. Situado en el interior de las entrañas, el segundo cerebro está conectado con el cerebro situado en el interior del cráneo y, al menos en parte, determina nuestro estado mental y juega un papel clave en ciertas enfermedades del organismo.
Fuera de su alcance quedan, a pesar de la gran repercusión que esta red neuronal tiene para el cuerpo, la generación de pensamiento consciente y la capacidad de decisión, afirman los investigadores.
Según declara el experto en la materia Michael Gershon, del Columbia University Medical Center: “el segundo cerebro no ayuda en los procesos mentales: la religión, la filosofía y la poesía están en manos del otro cerebro”. Gershon está especializado en el estudio de esta red de neuronas, y es autor de un libro titulado “The Second Brain”.
En qué consiste
El sistema nervioso entérico está compuesto por conjuntos de neuronas incrustadas en las paredes del largo tubo del intestino, o canal alimenticio, cuya extensión es de alrededor de nueve metros, desde el esófago al ano.
Este segundo cerebro contiene alrededor de 100 millones de neuronas, que es más de las que hay en la médula espinal o en el sistema nervioso periférico, explica Gershon.
Esta enorme cantidad de neuronas del sistema nervioso entérico es la que permite que la digestión se haga de forma apropiada, sin que el cerebro principal tenga que intervenir en sus procesos: la rotura de los alimentos, la absorción de los nutrientes y la expulsión de los desechos requieren de procesos químicos, contracciones musculares, etc. de los que se encarga el segundo cerebro, de forma independiente.
Pero la complejidad del sistema nervioso entérico no termina ahí, porque este segundo cerebro también influye en una gran parte de nuestras emociones: la sensación de tener “mariposas en el estómago”, por ejemplo, es en realidad una señal fisiológica que responde a un estado de nervios o de estrés, y que percibimos gracias los nervios presentes en nuestro intestino.
Intestino y salud
La complejidad del segundo cerebro hace que, según Gershon, de él dependa en parte nuestro bienestar físico y emocional cotidiano.
Dada la concordancia entre ambos cerebros, los científicos afirman que, por ejemplo, ciertos tratamientos contra la depresión que tengan como objetivo la mente, pueden impactar sin pretenderlo en el intestino.
Es el caso de ciertos medicamentos antidepresivos, los denominados inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS), que aumentan los niveles de serotonina en el organismo, y que pueden provocar efectos gastrointestinales secundarios, como el síndrome del intestino irritable.
Esto es debido a que la serotonina, una hormona que es sintetizada por el sistema nervioso central y que actúa como neurotransmisor, se encuentra en su mayor parte (en un 95%) en el tracto intestinal del organismo.
Los científicos están descubriendo que la serotonina podría, además, jugar un papel en la aparición de otras enfermedades. Recientemente, en la revista Nature apareció un artículo que relacionaba un medicamento inhibidor de la producción de serotonina en el intestino con la osteoporosis (enfermedad ósea degenerativa) en roedoras postmenopáusicas.
Asimismo, la serotonina del “segundo cerebro” podría jugar un papel en el autismo. En sus investigaciones, Gershon ha descubierto que los mismos genes implicados en la formación de la sinapsis (conexiones entre neuronas) del cerebro están también implicados en la formación de sinapsis del sistema nervioso entérico. Según él, si estos genes se ven afectados por el autismo, esto podría explicar por qué muchos niños autistas padecen anomalías gastrointestinales.
Otras investigaciones actuales tratan de establecer cómo el segundo cerebro interviene en la respuesta inmune del organismo, dado que el 70% de nuestro sistema inmunológico se centra en el intestino para expulsar y matar a sus invasores.

miércoles, 17 de febrero de 2016

IATROGENIA

Los efectos de los medicamentos son la tercera causa de muerte en los Estados Unidos



Los tratamientos médicos son la tercera causa de muerte en EEUU, según publicó el "Journal of the American Medical Association" (JAMA 2000: 284:483-485). htt...

lunes, 8 de febrero de 2016

ESTIMULACIÓN VESTIBULAR


PUBLICADO EN "ATENCION TEMPRANA Y FAMILIA"


Hoy hablaremos de un tema, que en Atención Temprana es un área de trabajo fundamental y básica.

Desde los primeros días que comenzamos a intervenir con los bebes, hasta que dejan el

CDIAT (6 años), incluimos en su programación actividades para desarrollar el sistema vestibular.


¿En qué consiste la estimulación vestibular? Es un conjunto de ejercicios que ayudan a regular el sentido del movimiento y del equilibrio. Sabemos que el equilibrio permite al cuerpo mantener una postura estable compensando la acción de la gravedad, situar nuestro cuerpo en el espacio y controlar nuestros movimientos con respecto al mismo. A lo largo de los primeros años el bebe, esta en constante avance y evolución de su control postural (movimiento y equilibrio), pasando por distintas fases como, control cefálico, volteo, sedestación, arraste, gateo, bipedestación, marcha rápida ,correr, trepar etc., etc..


Tres son los sistemas que participan en la trasmisión de información que permite al cerebro organizar y desarrollar un buen control postural y equilibrio.

A-Sistema del oído interno o sistema vestibular. Anticipa información sobre los cambios y prevé las adaptaciones necesarias para realizar un desplazamiento correcto.


B-Sistema visual. Permite mantener estable la mirada y la imagen en la retina. Los ojos giran en la dirección opuesta a la cabeza. Esta estabilidad de la mirada es una clave del equilibrio.


C-Propioceptores: Son unos receptores repartidos por todo el cuerpo, que informan del funcionamiento armónico de los músculos, generando una adaptación del tono muscular para afrontar la nueva situación motora. Calculando la velocidad y dirección de los movimientos que se han de realizar ante cada nueva situación.


¿Que ocurre si el sistema vestibular no tiene un adecuado funcionamiento? 
En los bebes podemos apreciar dificultades para mantener la cabeza erguida, para mantenerse sentado sin ayuda, retraso en el gateo, tardanza en la marcha independiente etc. En los más mayorcitos, dificultad en sortear obstáculos con un mayor número de caídas, deficiencias de equilibrio, coordinación etc.


¿Cuál será el objetivo de la intervención? Enseñarles a controlar sus percepciones y ayudarles a elaborar las respuestas adecuadas. Será a través de la práctica organizada y sistemática de movimientos en cadena, como podrá dar una respuesta correcta a las demandas del entorno.


¿Qué ejercicios podemos poner en práctica? Si observamos atentamente las conductas de los papas con sus hijos, vemos como de forma intuitiva se realizan juegos activos y de movimiento que proporcionan una adecuada estimulación vestibular y propioceptiva. Siendo conscientes de su importancia, seguro que los padres reforzarán su frecuencia.


En los primeros meses:


• Los acunamos con ligero balanceo, les agrada que los muevan en forma suave y rítmica. De delante hacia detrás, de derecha a izquierda, de arriba abajo.


• Los estrechamos contra nuestro cuerpo cuando estamos sentados o andando. Los trasladamos de distintas maneras, de espaldas, frente a nosotros, boca abajo boca arriba.


• En los momentos de cambio de pañal, lo giramos boca abajo, boca arriba, les incorporamos las piernas etc.


• En períodos de juego lo levantamos hacia arriba, le damos alguna vueltas, lo bailamos, etc.


• Jugamos en colchoneta a girarlo y en general lo dejamos en el suelo para que su cuerpo ruede, se desplace y experimente. Aquí en el momento suelo, estimularemos enormemente el sistema propioceptivo, encargado de trasmitir información correlacionando y armonizando las partes de su cuerpo y el espacio que en ese momento ocupa.



En los primeros años: Como padres podemos cuestionarnos, ¿por qué a nuestros hijos les gustan y disfrutan con estos juegos de movimiento?. La estimulación vestibular aporta al niño unas sensaciones, emociones, efectos muy satisfactorios y agradables que le inducen de forma inconscientes a repetirlos, contribuyendo de esta manera a ejercitar y desarrollar unos objetivos muy concretos, entre ellos el equilibrio y la coordinación. Podemos animarlos a juegos del tipo, caballitos de feria, camas hinchables o elásticas, piscinas de bolas, columpios, módulos multijuegos que forman estructuras modulares de laberintos, puentes colgantes, toboganes, túneles, etc. El niño y el juego son compañeros de viaje inseparables. Siempre hemos de facilitarles el juego y no olvidar que debemos de formar parte de el. Aquí les dejo un video, de un juego de estimulación vestibular 
para niños.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

EJERCICIOS TERAPIA MOVIMIENTOS RÍTMICOS (TMR)


¿En qué casos se aplica esta terapia?
Dislexia y dificultades de aprendizaje.
Hiperactividad.
Problemas de lateralidad y movimientos cruzados.
Problemas de atención y concentración.
Problemas de comportamiento, muy introvertido y tímido o agresivo.
Palabras entrecortadas, lenguaje pobre y tardío.
Malas posturas.
Pobre coordinación mano-ojo.
Poco equilibrio.
Pobre coordinación.
Malas posturas a la hora de escribir.
Enuresis, y problemas para controlar esfínteres.
Problemas para aprender a dar la voltereta, saltar a la pata coja o montar en bicicleta.
Mareo por movimiento.
Hipersensibilidad a la luz, al tacto, a los estímulos visuales o kinestésicos.
Mala letra.
Se distraen fácilmente.
Impulsividad.
Problemas de organización.
Todos éstos son posibles síntomas de reflejos primitivos no integrados.

¿Qué son los reflejos primitivos?
Al principio el bebé vive en un medio acuoso, dentro del útero materno, donde se desarrolla y después debe comenzar a vivir por sí mismo.
Para sobrevivir, el bebé viene dotado de unos movimientos automáticos dirigidos desde el tronco encefálico que son los reflejos primitivos.
Estos movimientos automáticos le permiten al bebé ayudar a descender por el canal del parto, o succionar por ejemplo.
No obstante estos reflejos deben tener una vida limitada y dar paso a los reflejos posturales controlados desde partes superiores del cerebro; lo que permite el desarrollo neurológico del bebé.
Si estos reflejos permanecen activos habrá una debilidad o inmadurez cerebral, y afectaran no solo a sus habilidades motoras gruesas o finas sino también a la percepción sensorial y cognitiva.
La integración de un reflejo supone la adquisición de una nueva habilidad.
Por el contrario, cuando un proceso concreto no se hace de forma automática, requiere del niño un esfuerzo continuo y consciente, lo que lleva a un agotamiento prematuro.
Si detectamos un reflejo que no está integrado nos puede dar pistas sobre la causa del problema del niño.
Si hay varios reflejos-no-integrados posiblemente estaríamos ante un retraso en el desarrollo neurológico. En este caso, crearemos un programa de ejercicios personalizado para conseguir integrar estos reflejos primitivos no inhibidos y obtener resultados a nivel motor, académico, coordinación mano-ojo e incluso emocional.

Terapia de Movimiento Rítmico (TMR)
La terapia de movimiento rítmico son unos ejercicios basados en los movimientos que hacen los bebes desde que nacen. Kerstin Linde, es una terapeuta corporal autodidacta fotógrafa de profesión que observó los movimientos que hacían los bebes y según ello desarrollo una serie de ejercicios rítmicos, con el fin de conseguir el desarrollo  neurológico y motor y la estimulación que los bebes consiguen a través de dichos movimientos.
El Dr. Harald Blomberg al tener conocimiento de que  tenía éxito con niños y adultos con discapacidades neurológicas severas decidió conocerla y tratarse. Sus resultados fueron muy buenos a si que permaneció junto a ella en la consulta observando y aprendiendo su metodología de trabajo. Fruto de este trabajo el Dr. Harald Blomberg escribió el libro: “ Helande Liv. Cuoiditas discendi, AB 1998”, que actualmente solo se puede leer en sueco.
El cerebro de los bebes es inmaduro y es la parte del tronco encefálico, la que se encarga de las funciones mas básicas, la que funciona correctamente mientras el resto de las partes del cerebro trabajan solo en una mínima proporción. Cada minuto en la vida de un recién nacido se generan 4´7 millones de conexiones nuevas.  Este proceso se da gracias a la estimulación que el bebe recibe a través de los diferentes sentidos, auditivo, táctil, kinestésico, visual,…siendo cogido, mecido, tocado… pero también a través de los movimientos que el espontáneamente hace.
Tales movimientos se hacen en un cierto orden, de acuerdo a un programa innato. Así el bebe levantará su cabeza, el pecho, reptara, gateará….Es importante que el bebe pase por todas las fases del desarrollo pues sino habrá una inmadurez neurológica, habrá una parte del cerebro que no se habrá desarrollado adecuadamente o que no ha recibido la suficiente estimulación.
La TMR se basa en unos ejercicios rítmicos y suaves que se hacen tanto de forma activa como pasiva y que consiguen mejorar el tono muscular o relajar las tensiones y espasticidades. Los movimientos rítmicos del bebe hacen que las diferentes partes del cerebro se conecten consiguiendo así una madurez cerebral. Con los ejercicios hay una estimulación vestibular  que incrementa el tono de los músculos extensores lo que propicia que el bebe aumente el tono muscular y pueda levantar la cabeza y su tronco por ejemplo.  
Esta terapia por si sola consigue la integración de los reflejos pero podemos conseguir la integración de los mismos de una manera más rápida trabajando con ejercicios isométricos. Es interesante poder trabajar estos ejercicios con los bebes pues así haremos una labor preventiva, y ayudaremos al bebe en su desarrollo neurológico y motor.
Objetivo: Mejorar el tono muscular o relajar las tensiones y espasticidades. Conseguir en el paciente el desarrollo neurológico y motor y la estimulación que los bebés consiguen a través de dichos movimientos.

Integración de Reflejos Primitivos
El Instituto de Neurología de Estados Unidos y de Suecia mantienen que los patrones de movimiento especifico ejecutados por los seres humanos durante los primeros meses de vida contienen en sí mismo un efecto inhibidor natural de los reflejos primitivos. Si estos movimientos no se han hecho (o no se han hecho lo suficiente) los reflejos primitivos permanecerán activos. Pero podemos darle una segunda oportunidad al cerebro a través de la practica de un programa de ejercicios personalizados.
La TMR, por sí sola, consigue la integración de los reflejos primitivos.
También podemos conseguir la integración de los reflejos primitivos, de una manera más rápida trabajando con ejercicios isométricos.

Objetivo:
Prevención: Es interesante poder trabajar estos ejercicios con los bebes pues así haremos una labor preventiva, y ayudaremos al bebe en su desarrollo neurológico y motor.
Terapia: Una segunda oportunidad al cerebro... Integrar los reflejos primitivos que permanecen activos en algunos niños y obtener resultados a nivel motor, académico, coordinación mano-ojo, e incluso emocional.
Aplicar de 10 a 15 minutos diarios. No hacerlos más tiempo ya que es un gran estimulación para nuestro cerebro.




lunes, 14 de diciembre de 2015

LA FIGURA UNIVERSAL, HERRAMIENTA PARA DIAGNOSTICAR PROBLEMAS DE LATERALIDAD

 

Un ejercicio simple como es dibujar la figura universal nos puede permitir obtener pistas importantes de cara al diagnóstico de problemas de lateralidad. 
Es uno de los aspectos que forman parte del curso sobre desarrollo de la lateralidad que organizamos en febrero en Barcelona. Más información: http://goo.gl/LzAewZ

Elisa Aribau

viernes, 31 de julio de 2015

¿QUÉ HACER POR UN NIÑO CON LESIÓN CEREBRAL?



¿Qué hacer por un niño con lesión cerebral?


La semana pasada, en el marco de la presentación del curso “Qué hacer por su niño con lesión cerebral”, en Pisa, Italia, nuestra amiga Yendi G, del blog “PapásPro”, platicó con Douglas Doman y Elisa Guerra sobre los programas para el tratamiento de la lesión cerebral. En esta entrevista virtual, en donde unimos dos continentes y zonas horarias, platicamos sobre el trabajo de Los Institutos enseñando a los padres cómo pueden hacer un programa de tratamiento intensivo en casa, orientados hacia la recuperación de niños con lesión cerebral. Hablamos también de los diagnósticos que consideramos en realidad etiquetas para una misma condición, con diferentes variantes: Autismo, Parálisis Cerebral, Síndrome de Down, TDA, entre otros.
Aquí está el enlace a la entrevista publicada en el Blog de PapásPro.
En este enlace, podrás encontrar otra entrevista realizada por PapásPro, en este caso sobre los programas Doman para niños sanos: Todo sobre el Método Doman. También puede interesarte el artículo “La Lesión cerebral tiene cura”
¿Te gustaría recibir información sobre el curso “Qué hacer por su niño con lesión cerebral”  presentado por Los Institutos para padres?  Por favor VISITA el sitio de Los Institutos, Latinoamérica
¿Sabías que ofrecemos un curso en línea para aprender a implementar un programa de lectura temprana en el aula?  “Aprender a leer a los 3″, 59 sesiones y más de seis horas de video, demostraciones y práctica, para cursarlos en tus propios tiempos, a tu ritmo, a través de internet. Además, una vez que te inscribes al curso, éste permanece para siempre en tu cuenta. En agradecimiento a tu visita a nuestro BLOG, puedes registrarte al curso con un 20% de descuento usando el cupón “Blog” en este enlace.
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