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viernes, 6 de marzo de 2015

¡FUERA LAS ETIQUETAS! QUE LAS SIGLAS QUE ACOMPAÑEN A NUESTROS HIJOS SEAN "NIÑO", "JOVEN" Y "FELIZ"

Publicado en "Terapias Alternativas para el desarrollo infantil"



Cada día más y más niños están recibiendo un diagnóstico que en la mayoría de los casos, le acompañará toda la vida.
Porque quienes ponen los diagnósticos a nuestros hijos nos advierten de que estos "nombres" hacen referencia a trastornos "crónicos".
Muchas veces ocurre que un niño obtiene varios diagnósticos. Que los diagnósticos se solapan y comparten síntomas. Ocurre también que dependiendo del profesional que evalúa al niño, éste puede salir de la consulta con unas siglas u otras (TDA-H, TEA, TGD, TEL ...). Los diagnósticos no excluyen síntomas de otros diagnósticos y se aplica el mismo a niños muy diferentes unos de otros.
El diagnóstico al fin y al cabo no tiene tanta relevancia. Porque sólo nos habla del síntoma más evidente en un niño con dificultades.


Por esto debemos darle al diagnóstico sólo la importancia que tiene: de cara a saber cómos solucionar el problema. Lo que ocurre es que muchas veces el diagnóstico nos lleva a la medicación y poco más (especialmente en el caso del TDA-H). No nos lleva a la solución real de lo que nos preocupa.


Las madres y padres conocemos bien a los niños, sabemos por lo que están pasando, independientemente del nombre que le pongan los profesionales. Pero necesitamos conocer bien el problema desde el punto de vista del desarrollo del niño para saber cómo trabajarlo.


Cuando los profesionales nos dicen que los trastornos son crónicos, en realidad lo que quieren decir es que "ellos" NO tienen la solución al trastorno. 
Sin embargo, los profesionales expertos en desarrollo infantil que trabajan con nuestros hijos buscando la solución al problema, no colocan siglas ni ponen nombres. Se centran en conocer bien el trastorno para saber cómo atajarlo en la medida en que sea posible.
La vía del diagnóstico y las etiquetas nos lleva a la "cronicidad" y a la medicación que "tapa" síntomas mientras dura su efecto (sin mencionar los posibles efectos secundarios negativos).

Lo que realmente nos interesa es solucionar los problemas de forma definitiva. Sin nombres. Sin catalogar a nuestros hijos. Viéndoles como los niños y los jóvenes que son, luchando siempre a su lado por lograr su felicidad y la nuestra.
Rosina Uriarte

jueves, 5 de marzo de 2015

UNA NUEVA CONCIENCIA MÉDICA Y SOCIAL FRENTE A LA EPIDEMIA DEL AUTISMO



Petición de Raquel Martín Caraballo en change.org

Hace 20 años, 1 de cada 10.000 niños era diagnosticado con autismo. En la actualidad, 1 de cada 60 niños presenta algún tipo de Trastorno del Desarrollo que lo sitúa en el Espectro (Déficit de Atención, Hiperactividad, TGD, Autismo, Asperger...). Ninguna enfermedad ha crecido a un ritmo tan demencial. Hablamos de la nueva epidemia del siglo XXI. Las autoridades sanitarias asisten a esta explosión entre abrumadas e impotentes. Los educadores están desbordados. Y mientras se siguen manejando criterios obsoletos para su abordaje y comprensión, nadie pone freno a esta pandemia que está dilapidando el futuro de una buena parte de la población infantil. En esta petición, las familias afectadas de niños con TEA solicitamos:

-Que se revisen los actuales protocolos de prevención, diagnóstico y tratamiento de los llamados Trastornos del Espectro Autista.

-Que se deje de abordar el autismo como un síndrome genético o como condición psiquiátrica o enfermedad mental.

-Que se detengan los tratamientos farmacológicos basados en psicofármacos que afectan al sistema nervioso central de los niños y bebés, muchos de ellos con efectos secundarios indeseados.

-Que se reconozcan los Trastornos del Desarrollo como enfermedad o disfunción del sistema inmune con sus repercusiones inflamatorias multisistémicas a nivel digestivo y neuronal.

-Que se realicen todos los estudios pertinentes llamados a demostrar científicamente los múltiples problemas orgánicos que presentan los niños con autismo (intolerancias alimenticias, problemas de metilación, deficiencias a nivel de enzimas digestivas, acumulación de tóxicos, envenenamiento por metales pesados, desarrollo de disbiosis intestinales, parasitosis, candidiasis crónica, infecciones bacterianas, daños por virus lentos, etc, etc)

-Que se asista a los niños con los Tratamientos Biológicos adecuados a esta condición desde el Sistema Nacional de Salud. Que se incorporen las terapias dietéticas y biomédicas adecuadas desde el mismo momento en que se sospecha un Trastorno del Desarrollo en un bebé.

-Que la enfermedad salga del abordaje terapéutico de las Áreas de Salud Mental y se dispongan equipos médicos multidisciplinares para tratarla correctamente, que incluya a médicos inmunólogos, gastroenterólogos, nutricionistas y queladores.

-Que los protocolos de prevención y diagnóstico incluyan pruebas necesarias para el correcto abordaje de la enfermedad: como estudios de flora intestinal, estudios completos de metabolitos orgánicos, estudios de toxicidad orgánica, estudios de intolerancias alimenticias, estudios enzimáticos y de sensibilidad proteica, perfiles víricos, etc, etc.

-Que se limite el uso de antibióticos masivos en niños inmunodeprimidos o con flora intestinal enferma y que se aborde esta patología atendiendo a todas las conexiones intestinos-cerebro y su influencia en la neurotransmisión cerebral.

-Que las autoridades sanitarias presten atención y escuchen lo que los padres afectados llevamos años denunciando: que existe un vínculo entre las inmunizaciones aplicadas en los actuales calendarios de vacunación y la eclosión del autismo regresivo infantil.

-Que se revisen los protocolos de vacunación con criterios preventivos y selectivos, de manera que se evite vacunar con los mismos criterios generales a aquellos niños hipersensibles que presenten cuadros de inmunodepresión o de posible hiperreactividad a los virus lentos y excipientes contenidos en las vacunas.

-Que se realicen los estudios pertinentes que demuestren de una vez el vínculo entre las vacunas y la aparición de los signos autísticos, especialmente en la vacuna llamada TRIPLE VÍRICA que está actuando como detonador. Que dichos estudios estén realizados de forma completamente independiente, sin ninguna presión, ni financiación ni vinculación a organismos próximos a ninguna Multinacional Farmacéutica.

-Que se escuche al personal sanitario independiente (médicos y científicos) que desde hace tiempo denuncian el vínculo entre el uso de fármacos, tóxicos y vacunas y la aparición de la enfermedad.
Si piensas que otra forma de hacer las cosas es posible en el MANEJO TERAPEUTICO de esta enfermedad. Si piensas que la EPIDEMIA DEL AUTISMO REGRESIVO INFANTIL puede ser prevenida y debe ser detenida, firma esta petición aquí:


http://www.change.org/es/peticiones/una-nueva-conciencia-m%C3%A9dica-y-social-frente-a-la-epidemia-del-autismo