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martes, 13 de septiembre de 2016

UN DIAMANTE EN BRUTO


Un diamante en bruto
Fatima Amezkua, responsable de comunicación de la Asociación Laztana, julio 2016
Un diamante en bruto no parece gran cosa a simple vista. Solo quienes los conocen bien saben reconocerlos, valorarlos y transformarlos en algo hermoso y muy valioso. El caso que voy a relatar es precisamente la historia de uno de esos diamantes, una historia de lucha y superación, de valor y constancia con final feliz.
Lucía (nombre ficticio) fue un bebe aparentemente normal. Hacia el año de edad pasó de arrastrarse sentada a empezar a caminar, nunca gateó. Pronto empezó a mostrar reacciones exageradas frente a la frustración o frente a cualquier cambio en su entorno que escapara de su control.  Entre los 2 y los 5 años cualquier hecho inesperado  que la contrariase desataba una rabieta extrema que podía durar hasta 2 horas. Nunca era por un capricho sino algo externo que la desconcertaba y perdía el control hasta el punto de volverse agresiva con sus propios padres. Cuando el berrinche terminaba se sentía mal y no comprendía porque se había comportado así con quien más quería. Otras cosas que llamaron la atención de sus padres es que no parecía sentir dolor ni tampoco frío o calor, o al menos no en el grado que sería de esperar. No se le daban bien los juegos de pelota, pero patinaba muy bien y andaba en bici. Tenía problemas de pronunciación por lo que estuvo yendo al logopeda de los 5 a los 7 años sin lograr avances significativos. En infantil no conseguía aprender el nombre de los niños y niñas de su clase, le costó mucho asociar cada color con el nombre que lo designa (azul, rojo, verde…), escribía letras y números en espejo, pero…  cada niño tiene su ritmo decía su profesora.
Todo el que la conocía decía que era una niña muy lista y resuelta, sin embargo, al empezar la Primaria llegaron los problemas en el cole. Ya en primer y segundo curso parecía no rendir lo suficiente, le costaba muchísimo la lecto-escritura aunque tenía buena comprensión lectora, no conseguía identificar fonema y grafema, cometía omisiones, sustituciones, inversiones, escritura en espejo incluso copiando un texto…  Le costó mucho aprender el nombre de los números (no así su manejo conceptual), no conseguía aprender series como los días de la semana o los meses, ni tampoco su fecha de cumpleaños, teléfono de casa, etc.  Se distraía frecuentemente y parecía estar atenta a todo a la vez pero sin concentrarse en nada. Con 8 años aun no se ubicaba en el tiempo, no sabía en qué momento del día estaba, palabras como “mañana, el próximo martes, o ayer” no eran significativas para ella. La profesora consideraba que era vaga y no se esforzaba. Sus padres, sin embargo, la conocían bien. Sabían de su curiosidad constante acerca del mundo que le rodeaba, sus libros favoritos -que leían para ella- trataban sobre el porqué de las cosas, sobre las ciencias de la naturaleza, le encantaba aprender cosas, observar, desmontar mecanismos, comprender cómo funcionaban y volverlos a montar, creaba pequeños artilugios que inventaba con materiales de reciclaje, dibujaba muy bien para su edad y tenía una enorme creatividad. No es el perfil de  una niña “vaga”, es más, no creo que a esa edad haya niños o niñas vagos  porque en su naturaleza está aprender y disfrutar haciéndolo. Y no me refiero solo a los aprendizajes escolares sino también a aprender a controlar sus emociones, su comportamiento, su forma de relacionarse con los demás, etc. Pero para eso deben disponer de un cerebro y sistema nervioso suficientemente maduro y desarrollado como para poder responder a los retos que la escuela y la vida les presentan. Por otra parte, Lucía era cada vez más consciente de su lentitud para hacer cualquier ejercicio en clase, su torpeza al leer (saltaba de línea, leía palabras de atrás a adelante, inventaba el final de las palabras…), los deberes eran una tortura, no conseguía memorizar las tablas de multiplicar… y algunos de sus compañeros empezaron a tildarla de “tonta” cosa que llegó a creerse. Su autoestima se vino abajo y sus padres luchaban día a día por sacarle una sonrisa e intentar que al menos en casa se sintiese segura y valorada.

A los 8 años llevaron a Lucía a un centro para que le hiciesen un reconocimiento lo mas integral posible para detectar qué problemas tenía y cómo podían ayudarla. Cuando llegó el primer diagnóstico se sintieron desbordados: gran déficit de atención con alta impulsividad, dislexia fonético-fonológica, problemas con la memoria de trabajo, muy baja velocidad de procesamiento mental,  lateralidad cruzada ojo-mano, problemas de discriminación auditiva con hiperacusia en unas frecuencias e hipoacusia en otras (resultó que no pronunciaba bien no por problemas de articulación sino porque no distinguía auditivamente algunos fonemas), agudeza visual normal pero con  muchos problemas de visión (de convergencia, acomodación, visión binocular ineficaz, problemas con los movimientos sacádicos y de re-seguimiento, …), también tenía problemas de coordinación motora y de integración sensorial, así como un alto grado de ansiedad y baja autoestima. Complementando el estudio con otra especialista se detectó también que tenía todos los reflejos primitivos sin integrar y muy activos[1] lo que impedía la correcta maduración de muchas áreas de su cerebro y la adecuada conexión entre las mismas (cerebelo, ganglios basales, sistema límbico, córtex prefrontal). Por otro lado, otra doctora especializada en déficit de atención y trastornos de la lateralidad, diagnosticó que su cerebro se encontraba aun en una etapa pre-lateral del desarrollo funcionado como homolateral alternante, no tenía desarrollado del patrón contralateral y la actividad de su cuerpo calloso era escasa, sus hemisferios cerebrales no se comunicaban adecuadamente. Había mucho sobre lo que trabajar. La buena noticia es que todo era consecuencia de un solo problema: un desarrollo incorrecto del sistema neuro-senso-psico-motriz y, afortunadamente, existen terapias de estimulación neurológica que, junto con algunos tratamientos biológicos, corrigen o minimizan estos problemas sin hacer uso de fármacos. Se requiere constancia y disciplina pero los resultados merecen la pena.

Muchos niños y niñas afrontan diariamente sus vidas con este tipo de  “mochila” a cuestas y la mayoría ni si quiera están diagnosticados. Hay múltiples causas que pueden provocar alteraciones en el desarrollo neurológico infantil. Se sabe, por ejemplo, que los niños adoptados tiene una mayor probabilidad de sufrirlas -aunque no siempre sea así- como consecuencia de las carencias físicas y emocionales, falta de estímulos sensoriales y motrices o por intoxicaciones de sustancias que pasan al bebe desde la madre biológica vía placenta (metales pesados, alcohol, drogas, radiaciones...). En el caso de otros niños, los problemas pueden deberse a que no haya hecho el suficiente ejercicio de suelo para lograr una buena maduración cerebral, o que su cuerpo no sea capaz de eliminar correctamente los cientos de tóxicos a los que estamos expuestos, o consecuencia de alguna infección vírica durante el embarazo. Otras veces la causa es desconocida. En cualquier caso, los problemas que se originan son muy semejantes y sólo tratando su causa (y no solo los síntomas que provoca) podremos ayudar a estas criaturas y sus familias a superar sus problemas y brindarles las oportunidades que merecen.

En esta situación, contar con la ayuda de alguna asociación especializada que sirva de guía en el proceso es fundamental para sentirse acompañado y respaldado por la experiencia de otras familias. En palabras de la familia de Lucía, “el apoyo y orientación que nos ha brindado la asociación Laztana[2] durante estos años ha sido fundamental para recorrer este camino, para comprender a nuestra hija y saber ayudarla. Siempre le estaremos agradecidos y por eso prestamos este testimonio para poner un poco de luz y esperanza en tantas familias que seguro están pasando por situaciones similares. Queremos compartir nuestra alegría y contribuir a dar a conocer estas terapias tan eficaces para superar este tipo de problemas y ofrecer a nuestros hijos e hijas una vida mejor y más feliz”.

Volviendo al caso de Lucía, la mayor parte de las terapias que realizó fueron en paralelo con los cursos de 3º y 4º de Primaria que resultaron duros y con unos resultados escolares muy ajustados. Como relata la familia, fueron años agotadores con casi una hora de trabajo diario en casa para aplicar las distintas terapias, mas el colegio y los deberes que seguían ocupando mucho tiempo y esfuerzo. A lo largo de poco más de dos años realizó las siguientes terapias: ejercicios diarios de reorganización neurológica para integrar el patrón contra-lateral, lograr la sincronización de sus hemisferios cerebrales incrementando la actividad de su cuerpo calloso y mejorar su lateralidad (diario, 2 años); terapia BRMT o TMR[3] de integración de reflejos primitivos (diario, 2 años); terapia visual[4] (diario, 8 meses); terapia reeducación auditiva Berard[5] (2 sesiones de 15 días cada una, una al inicio y otra año y medio después); terapia psicológica (1 sesión semanal durante año y medio). Aproximadamente a los 8 meses de iniciar las terapias se le aconsejó empezar una dieta libre de gluten y caseína lo que mejoró sustancialmente el rendimiento de las otras terapias.      

Tras unos 6 u 8 meses de trabajo empezaron a notarse los resultados. La niña estaba mucho más relajada y con mayor capacidad de atención, su nivel lector también mejoró mucho. Al año de iniciar las terapias se le diagnosticó también una intoxicación severa por metales pesados (mercurio, plomo, cadmio, aluminio y plata) que su cuerpo no era capaz de eliminar y que afectaban a su funcionamiento neurológico. Inició un tratamiento con quelantes para ir eliminando progresivamente esos metales de su cuerpo junto con suplementos de vitaminas y minerales de los que tenía carencias. Después de dos años de terapias era otra niña en todos los sentidos, o más bien, era la niña que siempre estuvo ahí pero que no podía florecer. Las terapias acabaron en el primer trimestre de quinto curso de Primaria y, después de haber terminado, la niña continuó mejorando pues el proceso de maduración cerebral ya estaba desencadenado y sin trabas, caminaba por sí solo. Terminó el curso con todo notables y algún sobresaliente, siendo una de las niñas más atentas, trabajadoras e incluso rápidas de la clase para sorpresa del profesorado que dos años atrás no hubiera creído posible esta evolución.

Sigue siendo disléxica pero incluso muchos síntomas que Lucía tenía que se asocian a la dislexia y que hacen de ésta una condición aun más compleja, desaparecieron. La dislexia es también un don y, posiblemente gracias a ella, Lucía tiene una creatividad impresionante, alta capacidad de visión espacial, gran habilidad para resolver problemas analizando la situación desde diferentes ángulos de una forma integral, es capaz de ver lo que a otros se nos pasa por alto, tiene grandes dotes artísticas y un futuro prometedor.

Lucia es una niña responsable y trabajadora y ha aprendido una lección más valiosa para la vida que cualquiera de las que aparecen en los libros de texto. Lucía sabe lo que significa el esfuerzo y sabe valorar lo que ha logrado. Es una niña feliz que a menudo grita “¡Soy la mejor!” y tiene razón.  Llegará donde se proponga porque alguien creyó en ella y supo descubrir ese diamante en bruto y encontrar a quienes podían enseñarles las herramientas para pulirlo y dejarla, por fin, brillar.     




[1] Qué son los Reflejos Primitivos: http://www.blombergrmt.es/reflejos-primitivos/
[2] Asociación LAZTANA: http://www.asociacionlaztana.org 
[3] BRMT o TMR (Terapia de Movimiento Rítmico del Dr. Bloomberg): http://www.blombergrmt.es/brmt/
[5] En qué consiste el método Berard de reeducación auditiva: http://www.es.berardaitwebsite.com/metodo-berard/por-que-hacer-ait-de-berard/

viernes, 15 de abril de 2016

DE ACUERDO, VE EL 100%, ¿Y QUÉ MÁS?


Publicado en tuterapiavisual.com

DE ACUERDO, VE EL 100%, ¿Y QUÉ MÁS?


El 80% del aprendizaje se produce a través de la visión, por esta razón cuando un niño no va bien en el colegio una de las primeras cosas en las que tenemos que pensar es en la visión.
Ahora bien, como ya comente en muchas otras entradas, tenemos que olvidarnos de pensar en la visión sólo como nitidez. Tener una buena visión no es sólo ver nítido, es tener una buena acomodación, unas buenas vergencias, unos buenos movimientos oculares, una buena visión binocular y unas buenas habilidades de percepción visual.
En muchas ocasiones las revisiones visuales que se realizan a niños y adolescentes se quedan en ese concepto de nitidez. Se comprueba si ven o no el 100% y si es necesario o no que usen gafas. Y ahí se quedan, no se comprueba el estado acomodativo, ni vergencial… ni muchos menos las habilidades de percepción visual, cuando en muchos casos la verdadera causa de que haya un problema de aprendizaje está ahí y no en unas gafas.
La acomodación nos permite mantener la nitidez ya estemos mirando de lejos o de cerca, es el enfoque de los ojos. Las vergencias permiten que nuestros dos ojos miren de forma coordinada de lejos o de cerca, y se complementan con la acomodación. La motilidad ocular nos permite mover nuestros ojos de forma precisa por el espacio, o por un texto. Lavisión binocular nos permite utilizar nuestros dos ojos a la vez de forma complementaria, nos permite calcular distancias y espacios.
Las habilidades de percepción visual son quizás las más desconocidas, pero son fundamentales para el aprendizaje. Estas habilidades permiten que el cerebro pueda interpretar la información que le llega desde los ojos. Gracias a estas habilidades vemos y comprendemos el mundo. Si a un niño le falla cualquiera de ellas da igual que su agudeza visual sea del 100%, ese niño no tiene una buena visión, y es muy probable casi seguro que tendrá problemas de aprendizaje.
A lo que quiero llegar es que, si tu hijo no va bien en el cole, si ya lo has llevado a una revisión visual y te han dicho que no tiene nada, que ve el 100%, que su vista es maravillosa. No te quedes ahí, hay muchas otras pruebas que hacer, muchos otros aspectos que contemplar antes de poder decir que un niño tiene una visión maravillosa.

viernes, 5 de febrero de 2016

NUEVOS TRATAMIENTOS PARA PARA ESTRABISMOS Y AMBLIOPÍAS AVALADAS POR LA NEUROCIENCIA

Nuevos tratamientos para estrabismos y ambliopías avalados por la Neurociencia

Es increíble que, estando en pleno siglo XXI, sigamos anclados en tratamientos obsoletos y anticuados que no se adecuan a los actuales conocimientos científicos disponibles. Actualmente se sigue pensando que la única solución para la ambliopía y el estrabismo es el uso del parche o la cirugía.
Estrabismos y ambliopíasPara solucionar un problema, antes debemos conocerlo para poder afrontarlo. Según los últimos avances científicos no cabe la menor duda de que el principal factor causante de la ambliopía funcional es la rivalidad retiniana. Es decir, es un problema binocular el que causa la ambliopía. Al ojo ambliope no le pasa nada, es un ojo sano que a nivel cortical está siendo anulado por la prevalencia del otro.
Cuando pensamos en el estrabismo, nos viene a la mente que el problema debe de estar en los músculos del ojo, que uno es más fuerte que el otro y por eso se desvía. Pero ¿qué pasa cuando te digo que solo el 5% de los estrabismos son producidos por problemas en algún músculo ocular?
La primera vez que escuché esto me quedé totalmente estupefacto. Si el problema no se encuentra en el músculo,¿dónde reside la raíz de la cuestión?
Nuevamente, sabemos que el origen del estrabismo es un fallo a nivel cerebral. El cerebro no manda la señal correcta a los músculos del ojo para poder coordinarlos. Es tan fácil de entender como imaginar que queremos cambiar el canal de la televisión y, tras intentarlo varias veces, vemos que no lo conseguimos. Lo lógico es pensar que el problema está en el mando a distancia que no envía la señal a la televisión para que cambie de canal. Sin embargo, el conflicto no está en la televisión, sino en la señal del mando.
Algo parecido sucede en el estrabismo cuando el cerebro envía la señal al músculo del ojo. Esta no llega bien e inexplicablemente creemos que modificando el músculo solucionamos el problema. Lo entendemos con el ejemplo del mando a distancia y la televisión y no lo queremos comprender con el cerebro y el ojo.
El parche trata la ambliopía como un problema monocular sin solucionar su raíz, que es realmente una disfunción binocular. La cirugía del estrabismo posiciona mecánicamente los ojos rectos, pero no le enseña al cerebro a mandar la señal correcta que le enseña a coordinar ambos ojos y usarlos de forma eficiente para tener visión binocular. Para solucionar desde la base la ambliopía y el estrabismo debemos trabajar a nivel cerebral, con la señal.
La Terapia Visual Neurocognitiva se presenta como una opción de tratamiento muy avanzada, que trata la base del problema, trabaja sobre la señal y no solo sobre el ojo. Además, le permite al paciente aprender a usar su sistema visual de una forma más eficiente a través del biofeedback, cambiando y creando nuevas conexiones cerebrales. Por lo tanto, abramos nuestros ojos ante las nuevas evidencias neurocientíficas y demos la oportunidad a nuestros pacientes de poder beneficiarse de estos nuevos tratamientos que tienen una eficacia muy elevada.
Óptico-optometristaJosé Luis Arévalo Chiriboga. Óptico-optometrista. Colegiado nº 19570.
Director clínico de Neurovisión, optometrista comportamental diplomado y Máster en optometría por la Universidad Complutense de Madrid, en proceso de doctorado por la Universidad de Sevilla, especialista en optometría comportamental y terapia visual y miembro de SIODEC.

jueves, 10 de septiembre de 2015

CONSCIENCIA VISUAL, LA PIEZA QUE LE FALTA AL CUIDADO DE TU VISIÓN

Publicado en "conscienciavisual.com"


Tanto niños como adultos, necesitamos tener una buena visión en todas y cada una de las actividades que realizamos en nuestro día a día.

CAMPAÑA ESCOLAR
EL NIÑO en el colegio, para poder aprender de todo lo que en él exponen (lectura, escritua, matemáticas, lenguaje,…); en casa, para poder estudiar, leer y jugar; y al aire libre, para poder correr, jugar y saltar de manera coordinada y sin peligro.

CAMPAÑA ADULTO

El ADULTO  para poder conducir de forma segura; en su trabajo o estudios, para poder leer todo el tiempo que necesite sin cansanrse, no tener problemas de rendimiento laboral o académico, para que no le cueste más trabajo hacer lo que sus compañeros consiguen en menos tiempo; o que no le resulte más difícil captar lo que otros captan a la primera; en los deportes o actividades al aire libre, para poder ser más coordinados y tener buen equilibrio.
Es decir, muchas actividades que hacemos sin pensar, seguro que nunca habíais pensado la implicacIón tan grande e importante que tiene la VISIÓN.



SI QUIERES SABER MÁS SOBRE LAS POSIBILES SEÑALES
PARA DETECTAR UN PROBLEMA VISUAL, TANTO EN UN NIIÑO CON EN UN ADULTO,
ÉCHALE UN VISTAZO A LAS PRESENTACIONES INFORMATIVAS
“APRENDER” es un derecho para todos y más para los niños,
y para ello es necesario que se cumplan los DERECHOS VISUALES

miércoles, 22 de julio de 2015

CONGRESO SIODEC 2015

Reportaje de la Radio Televisión del Principado de Asturias con motivo del IV Congreso de la Sociedad de Internacional de Optometría del Desarrollo y del Comportamiento, celebrado en Gijón en mayo de 2015

miércoles, 24 de junio de 2015

“DESARROLLO Y APRENDIZAJE INFANTIL - NUEVOS ENFOQUES TERAPÉUTICOS”. II JORNADA DE LA ASOCIACIÓN LAZTAN

El pasado sábado, día 20, celebramos la II jornada de la Asociación Laztana,
en el Centro Cívico de Cruces, Barakaldo.

Bajo el título “Desarrollo y Aprendizaje Infantil - Nuevos Enfoques Terapéuticos”,
contamos con tres interesantes ponencias sobre el desarrollo visual, auditivo y motriz,
y su influencia en el aprendizaje escolarinfantil.


El experto en optometría comportamental, Juan Portela, nos expuso la importancia
de contar con un correcto sistema visual que permita al niño realizar todas
las funciones visuales necesarias para poder realizar con éxito sus tareas escolares.

Como experto que es en ambliopía y estrabismo, mostró vídeos de casos clínicos
con su positiva evolución gracias a la terapia visual. También novedosos programas
de diagnóstico y tratamiento que se aplican de forma lúdica y divertida para los niños,
algunos incluso en 3D como pudimos comprobar los asistentes.

Hizo hincapié en diferentes signos que deberían alertar a psicólogos, pedagogos,
logopedas, maestros y padres sobre posibles trastornos visuales que no son comúnmente
diagnosticados por profesionales de la medicina puesto que su campo es la salud
y no el aprendizaje escolar.

Entre otras muchas cuestiones, recalcó la importancia de tener en cuenta
que la plasticidad cerebral existe toda la vida. Y que si bien, no es tan marcada como
en la infancia, sigue presente en todas las edades, pudiéndose beneficiar todo el mundo
de los avances aportados por la terapia visual.


Ana María Madrigal presentó una entretenida ponencia sobre la incidencia de la audición
en el aprendizaje del niño.

Comenzó explicando que el cerebro es como un coche, que independientemente de la
potencia o calidad de su motor, depende de sus cuatro ruedas para cumplir su función. 
Estas cuatro ruedas son especialmente importantes en todo lo relacionado
el aprendizaje escolar y representan el sistema auditivo, el sistema visual, el sistema motriz
y el estado biológico en el que se encuentra el niño.

Explicó la importancia del buen desarrollo de los sentidos para que el cerebro reciba la
información correcta y pueda procesarla de forma que luego emita una respuesta eficaz
para cada situación. Y nos brindó ejemplos prácticos de las dificultades y el malestar
que pueden causar en todos nosotros las distorsiones auditivas. Porque no es lo mismo
“oír” que “oír bien”.

Al igual que ocurre con la visión, también existen opciones terapéuticas para la reeducación
de la audición, logrando con ello no solamente mejoras en el rendimiento académicos,
sino también a nivel emocional.


Eva Bartolomé es experta en la Terapia de Movimiento Rítmico (BRMT, más conocida
por TMR).
Nos describió qué son y para qué sirven los reflejos primitivos. Cómo su presencia es
necesaria en el bebé ya antes de su nacimiento y cómo los reflejos primitivos tienen la misión
de asegurar su supervivencia y de llevarle de una etapa del desarrollo a la siguiente.

Cómo gracias a las acciones motrices que provocan se crea el cableado cerebral necesario
para la maduración de áreas cerebrales primitivas, que a su vez estimulan y permiten que
maduren áreas cerebrales más sofisticadas.

Pero que estos reflejos primitivos, una vez que han cumplido la función para la cual existen,
deben descansar y dejar paso a reflejos posturales con los cuales convivimos toda la vida.
La presencia de reflejos primitivos activos pasado su tiempo de acción, indica una inmadurez 
que puede entorpecer el funcionamiento del niño en todas las áreas de su desarrollo.

Nos habló de la Terapia de Movimiento Rítmico, y cómo con ella pueden inhibirse reflejos
primitivos activos y ofrecer de este modo una segunda oportunidad al cerebro de lograr
la maduración deseada.


Al finalizar las ponencias hubo una presentación de la Asociación Laztana
para aquellos que aún no nos conocían bien. Y tras esta breve presentación,
contamos con una interesantísima mesa redonda en la que se plantearon y solucionaron
dudas y se expusieron emocionantes testimonios de niños de nuestra asociación
que van avanzando en su camino hacia la solución definitiva de sus dificultades.


Rosina Uriarte

jueves, 4 de junio de 2015

ADOLESCENTE DE 14 AÑOS CON OJO VAGO POR MIOPÍA ALTA

Publicado en "Visión y aprendizaje"

Testimonio - Adolescente de 14 años con OJO VAGO por miopía alta. La terapia visual también funciona a esta edad.



A Jaime trataron de ayudarle con parche con 5 años para recuperar el ojo que tenía 13 dioptrías de miopía. La diferencia era tan grande que le dijeron que realmente nunca llegaría a usar ese ojo y desistienron de seguir ningún tratamiento.

Pero casi 10 años después, los padres de Jaime, no dándose por venicidos de que su hijo nunca llegara a utilizar ese ojo, vieron una ventana abierta al conocernos a través de una recomendación.

Siempre se ha dicho que hay una "período crítico" para la estimulación (hasta los 6-8 años de edad), donde el cerebro es más plástico y se pueden conseguir mejoras, y que pasada esa edad, dichas mejoras son más complicadas de lograr e incluso imposibles. Jaime demuestra que no es así, y que pasados los 8 años se sigue estimulando el cerebro. Sólo hay que saber hacerlo. El parche no es la solución.
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Hola, somos Isabel y Juan Carlos, los padres de Jaime y vamos a contar la experiencia de nuestro hijo con Rosa y Estíbaliz.

A diferencia de la mayoría de los niños pequeños que se ven en la consulta, nuestro hijo comenzó la terapia en plena adolescencia, con 14 años, ahora que tiene 16 y 1,80 de estatura desentona en la sala de espera rodeado de juguetes y cuentos infantiles.
Jaime tiene una miopía altísima en su ojo derecho, debido a ello él, desde que nació, usó sólo su ojo izquierdo con el que sí veía perfectamente y su ojo derecho quedó totalmente vago, prácticamente inutilizado.

Cuando detectamos el problema, a los 5 años, el primer oftalmólogo al que lo llevamos prácticamente nos dijo que trabajaríamos un poco el ojo derecho pero que había muy poco que hacer, que era mayor para recuperarlo y que con la diferencia de graduación tan grande que tenía entre los dos ojos era imposible que pudiera llegar a usar el ojo derecho. No quisimos aceptar esto y acudimos a otra consulta, aquí también dijeron que era muy difícil la recuperación del ojo pero que trabajarían todo lo posible para que alcanzara la máxima agudeza visual posible. Jaime estuvo varios años llevando un parche en el ojo izquierdo (su ojo bueno) y llegó a desarrollar una agudeza próxima al 60% en el ojo derecho, pero nunca vio con los dos ojos. En este punto nos dijeron que había alcanzado el tope de recuperación y que seguiría viendo sólo con su ojo izquierdo, pues ya era imposible que pudiera utilizar los dos ojos a la vez sin que el ojo derecho estorbara al izquierdo.

 Mientras, Jaime tenía dificultades en el colegio, sobre todo en lo relacionado con la lectura (muy lenta), escritura y ortografía. Tardaba muchísimo en estudiar cualquier cosa, le era muy complicado localizar partes de textos… Daba la sensación de que no había aprendido a leer de forma correcta y esto le entorpecía en todo lo demás. Según crecía estas dificultades se iban acentuando y pasaba horas y horas de trabajo sin obtener unos resultados en consonancia.

En tercero de la ESO, una amiga cuyo hijo iba a la consulta de Rosa nos la recomendó, así que pedimos hora y tras la primera cita decidimos ponernos en sus manos. Rosa nos explicó que las dificultades en los estudios de Jaime se debían a sus problemas de visión y a la lateralidad cruzada que tenía debido a que su ojo dominante (izquierdo, por necesidad) no coincidía con su mano dominante (derecha) y que podía trabajarse para optimizar el funcionamiento de los dos ojos, tanto de forma separada como conjunta. Así que hemos estado casi dos años trabajando con Jaime, con consultas con Rosa y Estíbaliz cada 3 semanas y ejercicios en casa que nos llevaban casi una hora 5 días a la semana.

Jaime ahora lleva lentilla en su ojo derecho, antes, aunque lo habíamos intentado él se negaba, porque le distorsionaba y molestaba y no veía ninguna ventaja. Todavía no es capaz de fusionar las imágenes (aunque seguimos trabajando en ello), pero sí hemos notado que es menos lento, que ha sido capaz de estudiarse exámenes en un tiempo que antes era imposible, que capta mejor los contenidos. Pero sobre todo lo más llamativo es cómo ha desarrollado la agudeza visual de su ojo malo hasta unos niveles prácticamente normales, si él tuviera ahora un problema en el ojo bueno podría llegar a hacer una vida normal, incluso conducir, usando sólo el ojo malo.

En el colegio nos pidieron que le hiciéramos una valoración oficial de la vista en la seguridad social. Cuando fuimos a consulta la oftalmóloga nos dijo que no se podía creer que con la discrepancia tan grande de graduación que tenía en los dos ojos pudiera tener la agudeza visual que tenía, que ellos esos casos los dan prácticamente por perdidos, que nos felicitaba y que siguiéramos trabajando así y que si le podíamos decir con quién estábamos trabajando, que tomaba nota del caso y se lo apuntaba porque nunca había visto nada igual. Por supuesto que le dimos el nombre de Consciencia Visual.

Desde luego salimos de la consulta con la certeza y satisfacción de que todos los esfuerzos habían sido bien empleados, lo que sentimos es no haber empezado mucho antes. Es difícil valorar las repercusiones que puede seguir teniendo en la forma de estudiar, antes trabajaba mucho y no le cundía, ahora está más vago, sigue teniendo una mala comprensión lectora y ortografía, pero sí hemos notado que ahora es capaz de estudiar más cantidad en menos tiempo. Necesita aprender a organizarse y estudiar más a diario pero eso son ya otros problemas…

Lo que nos da mucha pena es que estas terapias sean tan desconocidas, que los oftalmólogos no nos remitan a ellas y que den los casos por perdidos. Por nuestra parte prometemos hacer toda la publicidad posible.
___________________________


Un caso que era perdido para los oftalmólogos con tan solo 5 años, y con 16 años ahora, no sólo ha aprendido a ver con ese ojo, sino que además a nivel grueso ambos ojos consiguen trabajar juntos sin que el ojo vago le entorpezca, ni su cerebro suprima su imagen. Y aún, actualmente, no cesan en su empeño, padres e hijo, y siguen trabajando por una visión mejor.

Estos padres eran MUY disciplinados y hacían todo lo que les decíamos. Un esfuerzo cuya recompensa les ha mereciso la pena :) Bien por vosotros!!
Rosa M. García Hdez

miércoles, 20 de mayo de 2015

lunes, 18 de mayo de 2015

LAZTANA EN EL CONGRESO DE SIODEC, GIJÓN 2015



Gracias a SIODEC (La Sociedad Internacional de Optometría del Desarrollo y Comportamiento), LAZTANA  ha tenido la oportunidad de representar a nuestra asociación y a ESTIMA en el Congreso Internacional de Optometría del comportamiento celebrado este pasado fin de semana en Gijón.
Al evento asistieron profesionales de once países y otros visitantes de la zona, muchos de los cuales se acercaron y mostraron interés por la labor que llevamos a cabo.
Para quien quiera conocer mejor la labor de ambas asociaciones dejamos los enlaces a las páginas web:
LAZTANA
ESTIMA














jueves, 14 de mayo de 2015

CONGRESO INTERNACIONAL DE OPTOMETRIA DEL DESARROLLO

Publicado por "La nueva España"

Más de 200 ópticos evalúan el vínculo entre visión y aprendizaje

La Sociedad de Optometría de Desarrollo celebra en Gijón su reunión internacional

Ana Braña (izquierda) durante la presentación de ayer en el Ayuntamiento.
Ana Braña (izquierda) durante la presentación de ayer en el Ayuntamiento.
C. JIMÉNEZ
La ciudad albergará a partir del jueves el IV Congreso Internacional de la Sociedad Internacional de Optometría del Desarrollo y el Comportamiento (SIODEC) que ha elegido Gijón para presentar, entre otros desarrollos, los nuevos protocolos en el tratamiento del estrabismo y ojo vago que se encargarán de repasar las doctoras Pilar Vergara y Gloria Hermida, expertas en la relación de la visión y los problemas de aprendizaje en los niños. También resulta de interés la aportación prevista de la doctora norteamericana Lynn Hellerstein, que expondrá la asociación entre traumatismos craneales y visión, centrada especialmente en la práctica deportiva. El también norteamericano Robert Sanet tratará aspectos visuales relativos a la tercera edad.
La cita, con más de 200 ópticos-optometristas inscritos, se desarrollará en la Feria, con profesionales de Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Austria, Bélgica, Alemania, Brasil, México, Andorra, Francia y Holanda, entre otros países. Esta circunstancia avala la tesis de que la Optometría Comportamental española se está convirtiendo en una referencia internacional, aseguraron los responsables de la organización durante la presentación de esta cita, ayer, en el Ayuntamiento, en la que tomaron parte la directora del congreso, Elisa Aribau; la presidenta de SIODEC, Laura Alonso; la directora científica del congreso, Pilar Vergara además de Ana Braña, de Divertia.

jueves, 19 de marzo de 2015

ETIOLOGÍA DE LA DISLEXIA

Etiología de la Dislexia 
Publicado en BREAL-Dislexia 



 Otra gran cuestión que envuelve este trastorno es el origen del mismo, es decir, su etiología. A lo largo de los años se ha hablado de genética, dominancia cerebral, lateralización, alteración cognitiva, etc. Según la Associació Catalana de Dislèxia i altres dificultats específiques, la historia familiar es uno de los factores de riesgo más importantes ya que en este trastorno se ha observado un alto componente genético. Hasta el 68% de personas disléxicas tiene un progenitor o ambos con el mismo problema, y el hermano de un disléxico tiene el 40% de posibilidades de tener el mismo trastorno. Pennington (1996) coincide con este último dato, destacando que el 40% de los hermanos de niños disléxicos tienen en mayor o menor grado el mismo trastorno y en los padres de disléxicos la prevalencia va desde el 27 hasta el 49%. Teniendo en cuenta estos datos es fácil afirmar que la dislexia tiene una fuerte carga genética, aunque no está demostrado el tipo de herencia por el que se rige. Por otro lado, han sido muchos los estudios que han pretendido esclarecer las causas de la dislexia, buscando en déficits neurológicos. En un primer estudio se llegó a la conclusión de que la dislexia se debía a un defecto congénito del cerebro que afecta a la memoria visual de las palabras y letras, cosa que les provoca las dificultades que manifiestan estos sujetos en reconocer o comprender las palabras escritas. Otro estudio posterior determinó que la dificultad de establecer la dominancia cerebral en cuanto a la competencia de imágenes provocaba la estrefosimbolia, esto es, invertir los símbolos. En 1956 Drew realizó un estudio según el cual las dificultades en el reconocimiento e interpretación de las palabras se explican a la existencia de ceguera verbal congénita, cosa que se debe a un retraso en el desarrollo de los lóbulos parietales. Años más tarde, en 1970, Critchley concluyó que la causa de la dislexia era la inmadurez del desarrollo cerebral, cosa que provocaría las rotaciones, inversiones, omisiones, sustituciones y los problemas de pronunciación y análisis estructural. Un estudio sobre los problemas de conducta de los niños disléxicos (Hirsch, 1968) vuelve a poner el acento en el retraso de la dominancia lateral, lo cual sería causante de la mala memoria para los detalles, la distorsión en la reproducción de configuraciones espaciales, los problemas viso-motores, la desorganización personal, etc. Actualmente, sin embargo, existe controversia respecto a los factores neurológicos implicados en la dislexia. Rosa Mª Rivas Torres y Pilar Fernández Fernández (1994) destacan las aportaciones procedentes desde perspectivas neurológicas y cognitivas, analizando los factores neurológicos estudiados en relación a la dominancia cerebral y la lateralidad, por un lado, y los factores cognitivos responsables en el proceso de lectura, por el otro. Para estas autoras, los signos y síntomas que muestra un sujeto disléxico se deben a un retraso madurativo que provoca una afectación de las relaciones espaciotemporales, la motricidad, la discriminación perceptiva, los procesos simbólicos, la capacidad atencional y numérica y/o las habilidades sociales y personales. En la misma línea se encuentra Margarita Nieto (1988), quien considera que la dislexia se debe a una inmadurez o disfunción neuropsicológica, ya que las dificultades que presentan los sujetos disléxicos son las mismas que manifiestan, de modo transitorio, los lectores aprendices. Siguiendo estas dos categorías establecidas, vamos a hacer un repaso por las conclusiones extraídas a raíz de los resultados de diferentes estudios que comparan disléxicos y buenos lectores. Empezando, pues, con los factores neurológicos Monedero (1984) expone que la mayoría de sujetos disléxicos presenta lesiones cerebrales, no obstante, existe un acuerdo generalizado en afirmar que no existe relación causal entre la alteración orgánica y las dificultades de aprendizaje de la lectura. Dentro de los trastornos neurológicos, se encuentran los perceptivos, tanto visuales como auditivos. En cuanto a los primeros, ante el gran porcentaje de niños disléxicos que presentan dificultades en pruebas vasomotoras, de localización y apareamiento visual y análisis visual, algunos autores, como Leisman (1976), concluyen que los sujetos con dislexia presentan dispraxia ocular y no lateralización de la mirada, cosa que provoca sacudida oculares tan rápidas que impiden al cerebro procesar la información. En relación a los trastornos auditivos, a pesar de que los autores no llegan a un acuerdo, la hipótesis fonológica es la más respaldada, apoyada por Monedero (1984) entre otros, la cual explicaría los problemas de segmentación, identificación de fonemas, rima, etc. En relación a los problemas de organización espaciotemporal, manifiestos por las dificultades que presentan los niños disléxicos al orientar las letras o recorrer las líneas, los autores tampoco se ponen de acuerdo. Por último, dentro de los factores neurológicos, también encontramos los estudios sobre lateralización. La dominancia cerebral y la especialización hemisférica han sido posiblemente los factores a los que se les ha otorgado, con más frecuencia, el papel de causantes de la dislexia. Sin embargo, los autores apuntan a que la lateralidad por ella misma no es causante de ningún trastorno, sino que lo que causaría dificultades sería el no establecimiento de dominancia y especialización, es decir, un cerebro inmaduro en ese sentido. Por otro lado, desde los años ochenta, con la aparición de la psicología cognitiva, empiezan a cobrar importancia los procesos implicados en la lectura como punto de partida para describir y estudiar los componentes afectados en la dislexia. Así, se estudia el papel de la memoria en la lectura y los déficits que estos niños presentan, sobretodo en la memoria a corto plazo, sin llegar a una explicación clara y unánime. También se estudian, a parte, los problemas de lenguaje oral, y son muchos los autores que los correlacionan con las dificultades de lectura. Actualmente, coinciden en que los sujetos con dislexia presentan problemas en la codificación fonológica, no en el procesamiento verbal general. Cierto es que no existe unanimidad respecto a las causas de la dislexia, aunque todo parece indicar que la inmadurez cerebral es la explicación más apoyada últimamente. Bibliografía • Esclat Lovat, Joan. “La dislexia. Un enfoque rehabilitador en la lecto-escritura”. Isep textos. 1999 • Artigas, Josep. “15 cuestiones básicas sobre la dislexia”. Coorporació Sanitària Parc Taulí. 2005. Artículo extraído de: http://www.cspt.es/ • Oltra Abarca, Vicente. “Dislexia: Información, Diagnóstico y Tratamiento de la Dislexia”. Artículo extraído de: http://www.psicopedagogia.com/ • Rivas Torres, Rosa Mª y Fernández Fernández, Pilar. “Dislexia, disortografía y disgrafía”. Ediciones Pirámide, S.A. 1994. Sheila García sheila.garpe@gmail.com Diciembre, 2009 Quizás también le interese: Estrategias Reeducativas Principales Síntomas de la Dislexia ¿Qué es la dislexia?



Si como dice este artículo, y tal como se ve desde la neuropsicología y sus implicaciones en el aprendizaje, la dislexia se debe a una inmadurez neurológica o cerebral, lo que debe hacerse es trabajar por lograr la madurez necesaria para que el niño funcione a todos los niveles, incluídos los que nos ocupan en este caso, relacionados con la lectura.


Me ha parecido interesante el artículo pues no contempla la desgastada discusión de si los problemas de lectura en cada niño se deben realmente a una "dislexia" o si aparecen asociados a problemas de otro tipo con diagnósticos que contemplan otros nombres. Cuando hay otro diagnóstico se tiende a anular el resto de posibles diagnósticos, dando importancia solamente al que muestra síntomas más llamativos. Así la dislexia no se consideraría tal si está dentro de otro síndrome. Esto parece absurdo si, por definición, la dislexia supone "dificultades en la lectura". La causa debe importarnos solamente de cara a buscar la solución, no para darle vueltas al nombre que se le pone al problema o conjunto de problemas.


Concretando y enlazando con la información que nos da el artículo: la dislexia es debida a una inmadurez cerebral. Esta inmadurez cerebral puede reflejarse en diferentes aspectos (entre otros) como una pobre lateralización, un deficiente sistema visual y/o auditivo.


Es importante tener esto en cuenta para trabajarlo.


Porque es interesante conocer la "etiología" de los problemas, de dónde vienen, las causas... Pero mucho más interesante es conocer esto con el objetivo de buscar soluciones.


Si existe un problema de lateralidad, hay que tratarlo con un programa de ejercicios que favorezcan la correcta lateralización.


Cuando hay una visión poco eficaz (aunque el niño pueda tener una agudeza visual del 100%, su sistema visual puede no estar funcionando adecuadamente para realizar las tareas escolares como la lectura o la escritura) es necesario trabajar desde la terapia visual llevada por un optometrista comportamental o del desarrollo.
Infórmate en este mismo blog, en el blog Visión y Aprendizaje y en la página de SIODEC.


Si es el sistema auditivo el que está funcionando de una forma deficiente dificultando el aprendizaje (aunque los médicos nos digan que el niño oye "bien"), conviene una evaluación y posible tratamiento por parte de alguno de los métodos de reeducación auditiva existentes. Yo recomiendo el método Berard por ser el que mejor conozco, pero hay otras opciones como el método TomatisSENA o Johansen.
Infórmate en este mismo blog o en los enlaces anteriores.


Rosina Uriarte